LAS MUCHAS DIFICULTADES NOS HACEN CREER QUE ESTAMOS SOLOS.
El mismo Jesucristo, su hijo pudo sentirlo, cuando estaba pasando por ese momento tan terrible en la cruz del calvario. Oró a su padre y le dijo: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? .
Sin embargo recapacitó y luego dijo: Señor que no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Y gracias a él, hoy gozamos de paz y salvación.
Cuando más abrumados estamos, es cuando Dios está más cerca de nosotros.
El prometió que si confiamos en el siempre caminaría a nuestro lado.
Cuando notemos que en los momentos más difíciles de nuestras vidas: cuando nos hallamos sufriendo y angustiados, en pena o derrota y solo hay un par de huellas, es porque Dios te lleva en sus brazos.
Confiemos, que los ojos de Dios siempre están sobre los justos y sus oídos atentos a sus oraciones.
Oración
Querido Dios, te damos gracias por enviar a tu hijo amado a morir por toda la humanidad y así librarnos del pecado. Te pedimos que nos ayudes a comprender que en los momentos más difíciles de nuestras vidas tú estás presente y tiene todo el control. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo.